Muchos ejercicios de gimnasia se llevan a cabo rítmicamente. El Pilates es uno de ellos. Pero el factor que marca el ritmo esta en su interior: su respiración. Junto a esta función principal, en el Pilates la respiración tiene también otra peculiaridad. Dado que en la mayoría de los ejercicios se requiere una relajación de la zona del vientre, en el método Pilates, al contrario que en muchas técnicas de relajación, es imposible respirar con el vientre.
Por ello, la respiración se centra en el tórax lateral. En el entrenamiento de Pilates notara a veces músculos profundos que nunca antes había percibido. Además, aprenderá movimientos que son seguramente nuevos y diferentes, como por ejemplo, el de cada una de las articulaciones de las caderas por separado. Para llevar a acabo los ejercicios de forma correcta, es necesario que se concentre continuamente en su propio cuerpo. Además, esto le ayudara a conocerlo mejor, a percibir los bloqueos, debilidades o fuerzas y superar sus limites. Esta concentración le permite olvidar todo lo que le rodea. De esta forma podrá alejarse de las preocupaciones diarias.




