l yoga físico puede ser considerado desde dos aspectos: como un sujeto especial por sí mismo o como complemento de otras formas de yoga y, en su aspecto general, es una ayuda a la vida. El Hatha yoga superior sólo puede ser comunicado individualmente de acuerdo con las exigencias personales de cada alumno.
Algunos adeptos que han perfeccionado en esta ciencia, alegan que gracias los métodos del Hatha yoga superior, es posible siempre, que el alumno tenga un carácter firmemente arraigado, alcanzar la divinidad a través de una purificación absoluta del sistema físico y el aumento gradual de su potencial de vibración, de modo que, uno a uno, los centros ocultos del cuerpo, situados en el cerebro y en la medula espinal, son despertados, todos los poderes ocultos son puestos al descubierto, se conquistan los niveles superhumanos y el hombre, sin dejar de ser hombre, se convierte en divino.
El número de los que prueban o están en condiciones para de intentar seguir por este sendero en su forma tan especializada es muy reducido. Se requieren unas condiciones físicas excepcionales y un entrenamiento que sólo puede realizarse en determinadas circunstancias de aislamiento y reclusión a las órdenes de unos gurus desconocidos al público en general y hasta los que es muy difícil llegar. La disciplina ha de ser practicada con exclusión total de toda otra actividad y durante un período indefinido y en condiciones secretas que prohíben todo contacto con el mundo exterior, puesto que no puede existir ninguna distracción.




