Existen una serie de ejercicios que ayudan a fortalecer y a tener una mejor flexibilidad de las caderas. Estos consisten en arrodillarse sobre la pierna izquierda y estirar la pierna derecha hacia atrás.
Luego arrastre la pelvis y el pie izquierdo hacia delante, hasta que sienta un ligero tirón en la cadera derecha y quizá también en la parte derecha del muslo. La pierna de delante debe de permanecer en todo momento perpendicular al suelo y no debe de levantarse el talón del suelo.
Apoye las manos en el muslo de la pierna flexionada. Simultáneamente deje que su pelvis relajada, vaya hacia delante y hacia abajo. El tronco debe de permanecer en todo momento recto. Siga por supuesto respirando profundamente y uniformemente.
Compruebe que las caderas están lo más relajadas posibles. Si deja de sentir el tirón en las caderas, siga desplazando la pelvis hacia delante y hacia abajo al espirar. Cambie de lado después de realizar de tres a ocho repeticiones. Es mediante esta serie de ejercicios que usted sentirá una mayor comodidad a la hora de mover su cuerpo, tanto en movimientos simples y cotidianos de la vida, como en aquellos que de mayor complejidad.




