
El yoga parece estar creciendo en popularidad en todo el país entre las personas que posean todo tipo de estados de salud, es decir, el yoga puede ser útil no sólo para las personas sanas, sino también para los pacientes con cáncer.
Para pacientes que luchan contra un cáncer difícil, el yoga está empezando a ser integrado en los regímenes de tratamiento paliativo en combinación con la quimioterapia tradicional, la cirugía y los tratamientos de radiación.
El yoga no puede curar una enfermedad, pero puede ser extremadamente beneficioso para los pacientes que experimentan molestias o dolor. Menos dolor y malestar a menudo significan más tiempo con su familia y seres queridos, resultando estas terapias de gran ayuda.
¿Qué es el Yoga?
La práctica se originó en la India pero es muy diferente a las prácticas que vemos hoy en los gimnasios y otros centros de salud. En la práctica de hoy, el énfasis principal está centrado en ciertas posiciones corporales o posturas, conocido como asanas, y suele ser considerado como una forma de ejercicio.
En el más literal de los términos de la palabra, Yoga significa “unión”, lo que sugiere una unidad de mente, alma y cuerpo. A través de un cuidadoso rechazo de las distracciones y mediante las posturas del cuerpo, se cree que esta unión puede ser alcanzada.
En la cultura actual, estas creencias son aceptadas con diferentes niveles de participación. Sin embargo, son muchos los que estarán de acuerdo en que el yoga tiene muchos beneficios clínicos complementarios.
El yoga sirve para el manejo de la autorreflexión y la aptitud fisica, por lo que es valioso para los pacientes que sufren de cáncer difíciles de tratar, como el mesotelioma. Mantener el cuerpo y la mente sana es esencial para luchar contra cualquier enfermedad, pero es especialmente importante para pacientes con cáncer, cuyo cuerpo está debilitado por la quimioterapia y otros tratamientos. Entre los beneficios más importantes del yoga es su capacidad para inducir la relajación, la cual es esencial para los pacientes que luchan contra la ansiedad y el estrés.
Al igual que muchas terapias alternativas, los resultados que devuelva el yoga variará de paciente a paciente. A los pacientes se les insta a tratar con las terapias alternativas, para de esa manera encontrar su nivel de comodidad personal. Sin embargo, no es aconsejable iniciar las terapias complementarias en cualquier paciente sin consultar antes con un médico. Estas terapias pueden ser muy beneficiosas, pero se deben tener en cuenta las metas de la terapia más tradicional de manera que no haya incompatibilidades.
Los pacientes deben encontrarse en un estado físico bastante bueno para comenzar yoga y la mejor manera de comprobar esto es con su médico personal.



